La sirena y el fantasma en la mansión de los escorpiones

Había una vez una hermosa sirena que quería tener amigos. Un día pidió a su estrella que la convirtiera en humana, y la estrella así lo hizo.

Entonces, encontró un fantasma solitario. El fantasma se alegró y decidió ser su amigo. Y se fueron juntos a una mansión árabe con letras muy antiguas.

Allí, había un escorpión muy triste que hizo lo mismo que el fantasma. Y los tres juntos se hicieron amigos muy inseparables.

Colorín, chin, pin, este cuento llegó a su fin.

 

La Alhambra (Granada), un palacio árabe

[Jacobo Barreira Diz]

7 comentarios Enlaces a esta entrada

Laila dijo...

Mi querido Jacobo, qué fácil es llevarse bien con todos verdad cariño???
La mansión esa, la veo como grande, grande para los 3 eh, ah bueno, pero luego irían más amigos para las "cuchipandas".
Un beso

Ismail dijo...

Jacobo, el cuento me gustó mucho. Además, me recordó otros tiempos, cuando andaba por la tierra de los desiertos y los palacios estaban llenos de jardines...
¡Ay, que bonito!

Tía Luz dijo...

Jacobo, me ha encantado tu cuento además la foto es preciosa, deberíamos plantearnos ir tu, Tony y yo a ver esa ciudad tan fantástica para luego poder contar muchísimos más cuentos y aventuras.
Muchos besos para todos y también para Ismaíl y Mario

Alba dijo...

Que cuento tan bonito Jacobo un abrazo.

Miguel dijo...

Jaco que cuento.

ana dijo...

Que cuento mas guai es chulisimo.

Iria y Rita dijo...

Hola jacobo que bonito es el cuento.